Consideraciones previas

Iniciamos una serie de post sobre la fotografía inmobiliaria con la intención de que os resulten útiles, en los tiempos que vamos a tener que afrontar.

Creemos que carece de sentido resaltar la importancia de unas buenas fotos dentro del servicio de venta de inmuebles, por lo obvio que es para cualquier profesional del sector, así que vamos directamente a destacar los puntos a tener en cuenta cuando hagáis este tipo de fotografías.

Equipamiento

Consideraciones iniciales

En primer lugar, no desestiméis la fotografía inmobiliaria realizada con el móvil, ya que en ciertas ocasiones pueden ser de calidad suficiente como para reflejar las características a destacar en la propiedad, haremos un post de como mejorarlas.

Aún así, debéis tener en cuenta que la foto obtenida con cualquier cámara réflex, por mala que sea, siempre será de mejor calidad que la conseguida con un buen móvil.

Esta afirmación se basa en una cuestión física que casi todo el mundo obvia: el tamaño del sensor de las réflex (incluso las APS-C) es mayor que el de cualquier móvil.

¡Vaya! Entonces, ¿no todo está en los megapíxeles? Pues no. El tamaño del sensor influye de forma definitiva en la calidad final de las fotos.

Equipación óptima

  • Cámara réflex (tipo APS-C o Full frame)
  • Un buen objetivo del tipo Gran Angular, posiblemente un 14-20mm ó un 10-24mm
  • Imprescindible un trípode que nos estabilice la cámara
  • Tarjetas, baterías, etc.
  • Un disparador remoto (aunque lo podríamos considerar opcional, nos puede ahorrar mucho tiempo)
  • Flashes o luces de apoyo (son necesarias e imprescindibles en determinadas condiciones de iluminación)
  • Y si la casa está vacía, es muy buena opción utilizar atrezzo de cartón (muebles figurados), con algo de decoración

Día de la sesión

Previa a la toma de fotos

Los primeros minutos del reportaje los invertimos en valorar los argumentos de venta así como los puntos debiles que presenta la propiedad.

Resulta obvio decir que debemos potenciar los puntos fuertes y por supuesto minimizar los defectos.

Posteriormente debemos visitar todas las estancias para obtener una idea general del trabajo a realizar. En este punto es importante hacer ver a los propietarios que en fotografía inmobiliaria “más es menos”, es decir, cuanto más recargada y “personalizada” esté la casa, menos posibilidades de venta.

Es en este momento es cuando mentalmente debéis tener la lista de las fotos que queréis tomar, y por supuesto no hay que tener miedo de preguntar a los propietarios: al fin y al cabo ellos conocen su propiedad a fondo.
Recordad que un comprador potencial tiene que visualizarse viviendo en esa casa que estamos mostrando. Por ello debemos evitar, en la medida de lo posible, que se vea cualquier marca comercial.

Despersonalización de la vivienda

Además debemos “despersonalizar” la vivienda . Con ello nos referimos a no mostrar fotos personales ni opiniones políticas o religiosas, ni siquiera futbolísticas, y en general todo aquello que pueda generar polémica o impedir que el comprador se "traslade imaginariamente a su posible casa".

¿Y que pasa con la luz?

Dejaremos las cortinas corridas y, en la mayor parte de los casos, incluso bajaremos las persianas.
El porqué es muy sencillo: las cámaras son incapaces de adaptarse a la luminosidad exterior y a la interior a la vez , por lo que encendemos toda las luces interiores y conseguimos un ambiente bastante intimista que es de lo más resultón.

De otra forma nos arriesgamos a que se nos "queme" la ventana y el resto aparezca muy oscuro, haciendo la foto inservible y no recuperable en postproducción.

Si el propietario considera que las vistas exteriores son importantes, es cuando hay que utilizar los flashes o los medios de iluminación propios que hayamos llevado. (Explicaremos en otro post).

E incluso existe otra técnica que exige un tratamiento informático posterior que es la utilización de imágenes HDR (High Dynamic Range). (Explicaremos en otro post)

Os esperamos en el siguiente POST